Capilla de Santa Reparada de Cinclaus


ESPACIO VÍCTOR CATALÀ – CINCLAUS

El Espacio Víctor Català-Cinclaus se encuentra en la capilla de Santa Reparada del vecindario de Cinclaus. la capilla de Santa Reparada, antigua propiedad de la escritora, fue adquirida por el Ayuntamiento de L’Escala. Actualmente se exponen fotografías de la autora y de su vinculación con el mundo rural y concretamente con Cinclaus, donde ella tenía propiedades y además realizó intervenciones arqueológicas en el interior y los alrededores de la capilla.

El origen de la capilla es prerrománico, con una nave que fue reconstruida entre los siglos XVI y XVIII. Caterina Albert tenía mucha relación con este espacio y en 1918 hizo restaurar la iglesia y gracias a la agrupación sardanista Avi Xaxu 1980 se recuperó el acopio de Cinc Claus.

Actualmente se puede visitar en el marco de la ruta Víctor Català organizada desde el Museo de l’Escala.


La capilla de Santa Reparada

Gracias a los estudios del medievalista Joan Badia i Homs podemos saber que la capilla de Santa Reparada de Cinclaus se construyó en el siglo X sobre una antigua construcción romana y conserva el ábside prerrománico. Probablemente también había un altar en época del obispado de Empúries pero lo que sí parece claro es que fue la capilla del castillo de Cinclaus. cuando había un castillo y que también disponía de licencia de apostolado como ermita. Según Benjamí Bofarull y Miquel D. Piñero, una vez se construye el castillo pasó a presidir la plaza. Seguro que el hecho que sirviera de capilla del castillo puso en peligro su existencia en el transcurso de los diversos conflictos bélicos que acontecieron en estas tierras entre los siglos XIV y XVII.

La primera noticia de que disponemos nos cuenta que esta capilla en el año 1389 estaba dedicada a San Juan Bautista y Santa Eugenia. Esta capilla fue destruida en el siglo XV durante la guerra civil catalana, durante la guerra contra Juan II, con el ataque al Castillo de Empúries por parte del ejército del duque de Lorena. Lo que podemos saber seguro es que la nave de la capilla fue reconstruida entre los siglos XVI y XVIII y que el antiguo ábside de época prerrománica quedó en pie con su arco triunfal.

En 1703 se reedificó por parte de la familia Sastre y se cambia su advocación por la de Santa Reparada, nombres asociados con las aguas y la protección contra naufragios, al estar el enclave de Cinclaus históricamente rodeado de humedales y próximo en Empúries. De hecho Santa Reparada también es la protectora de los ahogamientos. Más adelante, en 1729, se da licencia de ermitaño a favor de Joan Burlas y en 1737 para Domènec Ros.

La capilla que hoy podemos ver consiste en un templo de nave rectangular con una cabecera ligeramente trapezoidal, que tiene una longitud total exterior de poco más de 10 metros, de los cuales 4,26m pertenecen a la cabecera. Es este un pequeño espacio de una nave con cabecera rectangular, donde en el frontis o fachada de poniente hay una puerta de un solo arco de medio punto, adintelado. Encima hay ventana rectangular y en la parte superior del muro una espadaña de un arco con dovelas bien cortadas. El altar que encontramos, del siglo XVIII, reutilizó una estela funeraria hecha de pizarra. También se conserva la pila bautismal hecha de piedra caliza. El corazón, hecho de madera de melis, es de estilo renacentista.

A esta capilla se le reconocen reformas renacentistas en la fachada mientras que hay que valorar como la cabecera ha podido conservar la vuelta de herradura prerrománica. Siguiendo el que nos explica Joan Badia i Homs, la nave es mucho más tardía que el ábside, porque probablemente la capilla de Santa Reparada tenga un origen paleocristiano, al menos el actual ábside, de hecho sería contemporánea de otras capillas y pequeñas iglesias que encontramos alrededor de Empúries. Bahía i Homs considera que este pequeño templo corresponde a la etapa más retardada de las edificaciones preromànicas ampurdanesas, ya que especialmente en su ábside se aprecia una forma de hacer anterior al año 1000. El aparato de bloques pequeños de piedra de los muros del ábside, unidos con mortero duro y muy abundante, por lo que el mortero es tan visible como los mismos bloques, corresponde a un sistema de construcción anterior al siglo XX.

Cabe destacar el hecho que en la fachada hay vestigios casi borrados de diferentes inscripciones de difícil interpretación debido a la erosión del encalado.

La capilla de Santa Reparada dispone de un gran recorrido histórico para que se observan tres momentos de construcción. Por un lado del ábside está más elevado que el resto de la nave, posterior a la nave inicial prerrománica con una cronología del siglo X o XI. Más adelante se ampliaría en el siglo XIV con la construcción del castillo y cuando este recinto se derribado el final de la Guerra de los Segadores como venganza de Castilla, este pequeño templo también es vio afectado y durante siglos quedó abandonado.

La abuela de la escritora Caterina Albert, Caterina Ferrés i Sureda la compró en 1897 y la hizo restaurar su hija, Dolores Paradís i Farrés, en 1918. Víctor Català organizó, en 1922, el baile del Contrapàs durante el Aplec de Santa Reparada, el tercer domingo de septiembre.

La imagen de Santa Reparada seguramente se sacó cuando la capilla se cerró al culto y más adelante, en julio de 1936, al inicio de la Guerra Civil, el retablo y el altar de la capilla fueron quemados.

Por las fotografías anteriores en verano de 1936 podemos saber que el retablo que preside la capilla era renacentista o barroco y tenía en el centro una imagen de Santa Reparada, derecha, guardada por dos imágenes. El retablo estaba coronado por una Virgen sentada con el niño Jesús. Además de este retablo también había habido un Cristo. El retablo fue destruido pero la imagen de Santa Reparada parece ser que se guardó en algún lugar …

Actualmente la capilla es de propiedad municipal después de que el Ayuntamiento de l’Escala aprobara por unanimidad en pleno el año 1997 la adquisición del edificio a la familia Albert.

En junio del 2019 ha entrado a formar parte de los Espacios Víctor Català, conjuntamente con la segunda planta del Alfolí de la Sal y del Clos del Pastor.