Alfolí de la Sal

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ESPACIO VICTOR CATALÀ – ALFOLÍ DE LA SAL

El espacio Víctor Català-l’Alfolí de la Sal acoge la obra artística más representativa (aceites y dibujos), especialmente los que hacen referencia a Solitud y al paisaje, en consonancia con la exposición de la primera planta que explica la evolución del paisaje de l’Escala. Se exponen también las primeras ediciones y traducciones de su obra capital Solitud, así como una réplica del manuscrito original. Tres paneles explican la biografía, la génesis de la novela y el paisaje literario de Solitud. También se pueden ver objetos personales, como la pluma que utilizaba la escritora para escribir.

Este también será un punto de referencia para la cátedra universitaria Víctor Català de estudios del modernismo, de la Universitat de Girona, que tiene su sede en l’Escala.



EL PAISAJE LITERARIO DE SOLITUD, UNA OBRA UNIVERSAL

CATERINA ALBERTI I PARADÍS, VÍCTOR CATALÀ:  LA MUJER, LA ESCRITORA

Víctor Català, seudónimo de Caterina Albert i Paradís, nació en l’Escala el 11 de septiembre de 1869, en una familia de propietarios rurales. Empezó muy joven a dibujar, pintar y escribir. Se dio a conocer en 1898 cuando le premiaron el poema “Lo llibre nou” y el monólogo teatral “La Infanticida” en los Juegos Florales de Olot. La dureza del tema y la autoría femenina de la obra originó un escándalo que la llevó a refugiarse en el seudónimo masculino de Víctor Català. Mantuvo correspondencia con más de 600 corresponsales y sus referentes literarios principales fueron Joan Maragall, Narcís Oller y Àngel Guimerà.

Su larga producción literaria se centra básicamente en la lucha del individuo contra los elementos hostiles que imposibilitan la propia realización y se agrupa en tres etapas. La primera se inscribe en el Modernismo y es la más diversa. Entre 1901 y 1907 publicó dos volúmenes de poesía, El cant dels mesos (1901) y Llibre Blanc-Policromi-Tríptic (1905); un volumen de teatro, Quatre monòlegs (1901); la recopilación de cuentos, Drames rurals (1902), Ombrívoles (1904), Caires vius (1907) y la novela, Solitud (1905), que obtuvo el premio Fastenrath (1909), fue traducida a numerosas lenguas y la consagró como escritora universal. En 1915 entró en la Acadèmia de la Llengua Catalana, en 1917 presidió el Jocs Florals de Barcelona y en 1923 fue la primera mujer que formó parte de la Real Acadèmia de Bones Lletres.

La segunda etapa incluye la recopilación de cuentos La mare Balena (1920), la novela Un film 3000 metres (1926), Marines (1928) y Contrallums (1930). La Guerra Civil interrumpió su producción. La tercera etapa se inicia con la publicación en castellano Retablo (1944), continua con la recopilación autobiográfico Mosaic. Impressions literàries de temes domèstics (1946), y dos recopilaciones de cuentos: Vida mòlta (1950) y Jubileu (1951). Caterina Albert i Paradís murió en l’Escala el 27 de enero de 1966 dejando una extensa producción literaria y una obra universal que sobrevive a los embates del tiempo.

LA GÉNESIS DE LA NOVELA SOLITUD

[Solitud] constituye un verdadero documento humano, expuesto con un arte supremo y una verdad sobrecogedora. Nota editorial la edición de bibliófilo de 1929.

En 1902, a raíz del éxito de la recopilación de cuentos Drames rurals, el editor de la revista Joventut, Lluís Via, encargó a Víctor Català la redacción de una novela para ser publicada en fascículos semanales. Entre los años 1904 y 1905 la escritora hizo la entrega de los capítulos, con intermitencias provocadas por la enfermedad de la madre y las obligaciones familiares. En un principio, la novela debía tener 20 capítulos, pero la autora los redujo a 18, debido a la angustia que le producían las prisas de la edición. Estos dos capítulos inéditos, los quería añadir a la quinta edición, a propuesta del editor, pero desaparecieron durante una requisa de la Guerra Civil y sólo se salvaron algunos fragmentos que añadió el capítulo “Neteja”.

La novela narra la historia de Mila, casada a regañadientes con Matías, un hombre sin espíritu, con quien se ve obligada a hacer de ermitaña en una montaña aislada. Allí tendrá que hacer frente a la soledad exterior, pero también interior, rodeada de personajes como el pastor Gaietà, bondadoso y noble, o el Alma, el espíritu maligno que desencadenará la tragedia final, de donde ella sacará la fuerza para encontrar su camino como ser libre.

A pesar de todos los obstáculos, Solitud es la principal producción de Víctor Català y una obra capital de la literatura catalana y universal. El dominio del lenguaje, la riqueza expresiva y el tratamiento magistral del mundo interior de la mujer en conflicto con su entorno social, convierten Solitud en un clásico universal como Madame Bovary, de Gustave Flaubert, Anna Karènina de Lev Tolstoi o Casa de Muñecas de Henrik Ibsen i ponen la autora junto a escritoras como Jane Austen, las hermanas Brontë, Grazia Deledda o Emilia Pardo Bazán. Solítud aún se sigue editando y traduciendo. También ha sido adaptada al teatro, la radio y el cine por sus valores intemporales.

 

EL MANUSCRITO ORIGINAL DE SOLITUD

A la muerte de Caterina Albert i Paradís, en 1966, su sobrino Lluís Albert i Rivas, tuvo cuidado del legado literario y artístico de la escritora y catalogó los manuscritos. El año 1975, creó el Museu-Arxiu Víctor Català en la finca Clos del Pastor, situada en el paseo Marítim de l’Escala. Lluís Albert hizó restaurar el manuscrito original de Solitud y puso la documentación a disposición de los investigadores de la obra. El año 2017 hizo donación del legado de la escritora al Ayuntamiento de l’Escala. El fondo literario y artístico ha sido restaurado en el Centre de Restauració de Béns Mobles de la Generalitat de Catalunya y se puede consultar en el Arxiu Històric de l’Escala (AHE) situado en el edificio del Alfolí de la Sal-Museu de l’Escala.

EL PAISAJE  DE SOLITUD

El paisaje es el elemento central de la novela Solitud y se refleja en el alma de la protagonista:

Cada día, al levantarse, Mila descubría un nuevo embellecimiento, no percibido el día antes; y descubría aún más: descubría que aquellos embellecimientos se reflejaban en ella y que ella también, al compás de la montaña, hacía una gran transmutación regresiva.

La obra se inspira en el macizo calcáreo del Montgrí y en la ermita de Santa Caterina, tal como dijo Víctor Català en conversación con Tomàs Garcés:

Todo el mundo ha reconocido en la montaña donde se desarrolla la acción de Soledad monte de Santa Catalina, que se yergue pálida entre la Escala y Torroella. Se acercan. No es exactamente la misma, procuré desfigurar un poco, pero aun así voy servirme de muchos de sus elementos. Sin embargo, sólo había subido una vez: un día por mi santo. Voy subirme por los mismos ásperos caminos que siguieron a la Mila y en Matias. Respiré el ambiente que había de plasmarlos.

El Montgrí, situado entre las comarcas del Alt y el Baix Empordà, es conocido popularmente con diferentes nombres dependiendo de qué lugar se ve: el Obispo muerto, la Mujer muerta, la Mujer dormida Víctor Català, en Solitud, le llama la Nina blava. La montaña que se ve desde la ermita, en boca del pastor es el Orifany por su forma similar al lomo de un elefante. La montaña del castillo la compara con un pecho de mujer. En la obra se puede identificar el pueblo de Murons con Torroella de Montgrí, el de Ridorta con Bellcaire y el de Llisquents con Verges.

Bajo suyo no se veían más que olas de montañas, de montañas inmensas y silenciosas que se tumbaban, se aplanaban, se sumergían en la quietud sombría del atardecer, como una niebla negra, se les extendía encima, amortajándolas. Mila buscó en aquel desierto azul la mancha alegre de una humareda, de una caseta, de una figura humana … pero no descubrió nada, ni la más pequeña señal que denunciara la presencia y la compañía de los hombres.

-Que soledad!- murmuró, aterrada, y sintiendo que el corazón le devenía, de improviso, tanto o más sombrío que aquellas profundidades.

La soledad, es también un elemento protagonista de la obra, tal y como indica el título y expresan las palabras finales:

Las filtraciones de la soledad habían cristalizado amargamente en su destino.